Como enseñar tecnicas de estudio

la psicología de la eficacia…

De adolescente, Faria Sana solía subrayar los libros con rotuladores. “Se suponía que los colores me decían cosas diferentes”. Más tarde, recuerda, “no tenía ni idea de lo que se suponía que significaban esos textos resaltados”.

También tomaba muchas notas mientras leía. Pero a menudo “sólo copiaba las palabras o las cambiaba de sitio”. Ese trabajo tampoco ayudó mucho, dice ahora. En efecto, “era sólo para practicar mi caligrafía”.

“Nadie me enseñó a estudiar”, dice Sana. La universidad se hizo más difícil, así que trabajó para encontrar mejores técnicas de estudio. Ahora es psicóloga en la Universidad de Athabasca, en Alberta (Canadá). Allí estudia cómo los estudiantes pueden aprender mejor.

Estas condiciones pueden distraer de sus lecciones. Además, es probable que los estudiantes tengan que hacer más cosas sin un profesor o un padre que les vigile. Tendrán que gestionar su tiempo y estudiar más por su cuenta. Sin embargo, muchos estudiantes nunca aprendieron esas habilidades. Para ellos, dice Sana, puede ser como decirles a los alumnos que aprendan a nadar “sólo nadando”.

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¿Cómo aprendiste a montar en bicicleta? Probablemente alguien te dio unas cuantas lecciones y luego practicaste mucho. Puedes aprender a estudiar de la misma manera. Nadie nace sabiendo estudiar. Hay que aprender algunas técnicas de estudio y luego practicarlas.

Aquí tienes una adivinanza: ¿Sabías que antes de empezar a estudiar, ya has empezado? ¿Eh? Esto es lo que queremos decir. Cuando prestas atención en clase y tomas buenos apuntes, estás empezando el proceso de aprendizaje y estudio.

¿Te cuesta prestar atención en clase? ¿Estás sentado al lado de una persona ruidosa? ¿Te cuesta ver la pizarra? Asegúrate de estar sentado en un buen sitio que te permita prestar atención. Informa a tu profesor o a tus padres de cualquier problema que te impida prestar atención y tomar buenos apuntes.

¿No sabes cómo tomar notas? Empieza por anotar los datos que tu profesor menciona o escribe en la pizarra durante la clase. Procura utilizar una buena letra para poder leer tus apuntes más tarde. También es una buena idea mantener tus apuntes, pruebas y trabajos organizados por materias.

práctica distribuida

Los buenos hábitos de estudio no son naturales para los alumnos de primaria. Pero a medida que los niños empiecen a tener más deberes, tendrán que adquirir algunos. He aquí algunos consejos para ayudar a su hijo a desarrollar hábitos de estudio sólidos y eficaces.

Establezca un área de estudio con su hijo. Luego, juntos, inspeccionen el espacio para identificar las cosas que podrían obstaculizar el estudio. Usted y su hijo pueden trabajar juntos para reducir esas distracciones. Por ejemplo, su hijo podría llevar auriculares o buscar un lugar más tranquilo para estudiar.

Sería estupendo que su hijo pudiera estudiar siempre en una habitación acogedora con una iluminación perfecta y sin distracciones. En el mundo real, eso no siempre es posible. Pero su hijo puede aprender a hacer más productivo cualquier espacio de estudio.

Señale a su hijo sus puntos fuertes, diciéndole cosas como: “Recuerdas muy bien los detalles. Eso te será útil cuando escribas el informe del libro”. Anime a su hijo a pensar en otros puntos fuertes que puedan utilizarse como herramientas de estudio.

También puede ser útil desglosar las cosas por materias. Por ejemplo, la lista de comprobación de escritura de su hijo podría incluir un recordatorio para repasar las palabras a la vista. La lista de matemáticas de su hijo podría incluir un recordatorio para utilizar la suma para comprobar las respuestas a los problemas de resta.

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Con demasiada frecuencia, la gente se imagina que las largas horas de estudio son el mejor camino para ser un estudiante modélico y de sobresaliente. Sin embargo, las investigaciones demuestran que los estudiantes con más éxito pasan menos tiempo estudiando que sus compañeros, simplemente estudian de forma más eficaz.

En esta época de redes sociales y distracciones digitales, muchos estudiantes -y adultos- realizan muchas tareas múltiples. Pero no existe la multitarea con éxito, porque gran parte del tiempo que se emplea se pierde en el cambio de contexto, donde el cerebro tiene que reiniciar y volver a centrarse.

Consideremos la fórmula “trabajo realizado = intensidad de la concentración X tiempo empleado”. Un estudiante que está estudiando para la asignatura de Biología, pero que también revisa sus textos y se desplaza por Instagram, tiene una intensidad de concentración baja, digamos un 3. Aunque pasa 3 horas “estudiando”, su trabajo realizado es sólo un 9.

Por otro lado, un estudiante que toma medidas para centrarse únicamente en la Biología AP tiene una alta intensidad de enfoque-un 10. Aunque sólo pasa una hora estudiando, logra más que su compañero distraído en 3 horas.