La motivacion es la gasolina del cerebro

La motivacion es la gasolina del cerebro

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La energía es la base de toda actividad, tanto mental como física. Por lo tanto, es muy importante que seamos capaces de identificar y trabajar para eliminar las cosas que drenan nuestra energía, esos obstáculos que a menudo, inconscientemente, dejamos que dirijan nuestro rendimiento diario y nuestras carreras a largo plazo.

Las investigaciones demuestran que el 80% de lo que drena nuestra energía tiene que ver con factores externos como el comportamiento de otras personas, las decisiones tomadas por otros o las limitaciones circunstanciales. Por desgracia, estos factores casi siempre están fuera de nuestro control. La motivación, el compromiso y, en última instancia, nuestro éxito dependen de nuestra capacidad para identificar lo que bloquea nuestro éxito, determinar nuestros objetivos finales y generar opciones y acciones posibles. Hacerse cargo de las cosas que SÍ podemos controlar.

Decidir en qué tareas centramos nuestra energía y, lo que es más importante, limitar los efectos de las tareas ineficaces que desperdician energía es vital tanto para las personas como para las empresas. En el marco del Factor de Motivación, los Drenadores de Energía son cualquier problema, ya sea interno o externo, que impida el progreso o arrastre a un individuo o a una organización. Este capítulo le guiará en la identificación de los Drenadores de Energía y le presentará un marco de trabajo para minimizar o eliminar sus efectos.

El sistema de motivación del cerebro

Realizar tareas y completar objetivos es más que un motivo de celebración. Hay una razón por la que nos entusiasma esta sensación de éxito. Exploremos este simple, pero poderoso motivador psicológico.

Los grandes objetivos son importantes. Le dan a usted y a su equipo algo por lo que trabajar. Pero los objetivos pequeños también son importantes. Una vez que se ha establecido un plan general («Vamos a trabajar para aumentar el tráfico del blog de nuestro sitio web», por ejemplo), es el momento de establecer tareas pequeñas y alcanzables para todos. Estos objetivos se denominan «SMART» y se definen así:

Los objetivos pequeños también son intrínsecamente a corto plazo, lo que es beneficioso cuando se trata de realizar grandes tareas. Los objetivos más grandes suelen llevar algo de tiempo: suelen ser complicados, desafiantes y requieren paciencia. Es habitual que la gente se frustre cuando el proceso tarda más de lo que esperaba, lo cual es una razón importante por la que la gente abandona a mitad de proyecto.

Cuando experimentamos incluso pequeñas cantidades de éxito, nuestros cerebros liberan dopamina, que está conectada a los sentimientos de placer, aprendizaje y motivación. Cuando sentimos los efectos de la dopamina, estamos deseosos de repetir las acciones que dieron lugar a ese éxito en primer lugar. Los neurocientíficos se refieren a esto como «aprendizaje autodirigido».

El papel de la dopamina en la motivación y el aprendizaje

Comer es un comportamiento motivado básico que proporciona combustible al cuerpo y apoya la función cerebral. Para asegurar la supervivencia, los circuitos de alimentación del cerebro están ajustados para controlar el equilibrio energético periférico y promover el comportamiento de búsqueda de alimentos cuando las reservas de energía son bajas. El sesgo del cerebro hacia un estado energético positivo, necesario para garantizar una nutrición adecuada en épocas de escasez de alimentos, se ha conservado evolutivamente en todas las especies de mamíferos y es probable que impulse la sobrealimentación en presencia de una dieta apetecible y de alta densidad energética. Los modelos animales de sobrealimentación inducida por la dieta han desempeñado un papel fundamental en la investigación de cómo el impulso de consumir alimentos apetecibles puede anular los procesos homeostáticos que sirven para mantener el equilibrio energético. Estos modelos animales han proporcionado valiosos conocimientos sobre los mecanismos neurobiológicos que subyacen a la alimentación homeostática y no homeostática, la motivación y la recompensa por la comida, y el desarrollo de la obesidad y las comorbilidades relacionadas. A continuación, ofrecemos una breve revisión de esta literatura y discutimos cómo la inflamación inducida por la dieta en el sistema nervioso central afecta al control neural de la ingesta de alimentos y a la regulación del peso corporal. La conexión entre la dieta y el sistema inmunológico proporciona una nueva y emocionante dirección para el estudio del comportamiento ingestivo y la fisiopatología de la obesidad.

Qué parte del cerebro controla la motivación

La motivación describe los deseos o necesidades que dirigen el comportamiento hacia un objetivo. Es un impulso para comportarse o actuar de manera que satisfaga ciertas condiciones, como deseos, anhelos o metas. Las antiguas teorías de la motivación afirmaban que el pensamiento racional y la razón eran los factores que guiaban la motivación humana; sin embargo, los psicólogos creen ahora que la motivación puede tener su origen en impulsos básicos para optimizar el bienestar, minimizar el dolor físico y maximizar el placer.

Las motivaciones se suelen dividir en impulsos y motivos. Los impulsos son principalmente biológicos, como la sed, el hambre, la somnolencia y la necesidad de reproducirse, que nos llevan a buscar y participar en determinadas actividades. Se cree que los impulsos se originan en el interior de la persona y pueden no requerir estímulos externos para fomentar el comportamiento. Los motivos, en cambio, están impulsados principalmente por mecanismos sociales y psicológicos, como el trabajo, la familia y las relaciones. Incluyen factores como el elogio y la aprobación.

Tanto los impulsos como los motivos pueden manipularse mediante la estimulación y la privación. La motivación puede ser estimulada por condiciones o acontecimientos incómodos o aversivos (los golpes, los ruidos fuertes o el calor o el frío excesivos pueden motivarnos a buscar mejores condiciones) o por la atracción de condiciones o acontecimientos positivos o placenteros (como la comida o el sexo). También nos motivamos cuando nos privan de algo que queremos o necesitamos, como una nutrición adecuada o el contacto social.