Camaleones cambiando de color

Camaleones cambiando de color

Gif del camaleón cambiando de color

La extraña capacidad del camaleón para cambiar de color ha desconcertado durante mucho tiempo a la gente, pero ahora se ha descubierto el secreto de este lagarto: Los camaleones pueden cambiar rápidamente de color ajustando una capa de células especiales anidadas en su piel, según un nuevo estudio.

A diferencia de otros animales que cambian de color, como el calamar y el pulpo, los camaleones no modifican sus tonalidades acumulando o dispersando pigmentos dentro de las células de su piel, según los investigadores. En su lugar, los lagartos se basan en cambios estructurales que afectan a la forma en que la luz se refleja en su piel, dijeron los investigadores.

Para investigar cómo cambian de color los reptiles, los investigadores estudiaron cinco machos adultos, cuatro hembras adultas y cuatro jóvenes de camaleón pantera (Furcifer pardalis), un tipo de lagarto que vive en Madagascar. Los científicos descubrieron que los camaleones tenían dos gruesas capas superpuestas de células iridóforas, es decir, células iridiscentes que tienen pigmento y reflejan la luz. [Ver fotos de camaleones que cambian de color]

Las células iridóforas contienen nanocristales de diferentes tamaños, formas y organizaciones, que son la clave de los espectaculares cambios de color de los camaleones, según los investigadores. Los camaleones pueden cambiar la disposición estructural de la capa celular superior relajando o excitando la piel, lo que provoca un cambio de color, descubrieron. Por ejemplo, un camaleón macho puede estar en un estado relajado cuando está colgado de una rama, y en un estado excitado cuando ve a un macho rival.

Camaleón velado

Los camaleones pueden ser los maestros del disfraz, pero su motivación para cambiar de color suele tener más que ver con la regulación de la temperatura y la comunicación que con el camuflaje. Poseen unas células especiales en su piel llamadas cromatóforos que reflejan la luz y contienen sacos de pigmentos de diferentes colores. Un cambio en la temperatura corporal o en el estado de ánimo hace que el sistema nervioso desencadene la expansión o contracción de determinados cromatóforos.

Increíblemente, el camaleón puede literalmente «elegir y mezclar» los colores que se crean durante este alucinante proceso, todo ello en cuestión de segundos, en respuesta a un cambio ambiental externo o a la presencia de una posible pareja o enemigo.

El gecko cambia de color

Si alguna vez has visto un dibujo animado con un camaleón, probablemente habrás visto cómo cambia de color para mezclarse perfectamente con el fondo, ya sea rosa, verde o a cuadros. Pero eso no es exactamente así en la vida real. Aunque pueden hacer pequeños ajustes de color para mimetizarse con el fondo, normalmente los camaleones cambian de color para reflejar su estado de ánimo, defender su territorio o atraer a sus parejas.

Los camaleones tienen la capacidad de cambiar de color porque tienen unas células especiales en la piel llamadas cromatóforos. Hay diferentes tipos de cromatóforos. Algunos contienen pigmentos amarillos, rojos o negros, y otros contienen cristales transparentes que reflejan la luz y pueden producir colores azules o blancos. Los camaleones tienen varias capas de estos cromatóforos.

Los impulsos nerviosos y los cambios hormonales hacen que los pigmentos de los cromatóforos se muevan, lo que bloquea o expone las otras capas de cromatóforos. De este modo, se puede producir una variedad de colores y patrones de color diferentes.

Los camaleones utilizan el camuflaje, la capacidad de mimetizarse con su entorno, para esconderse de depredadores como serpientes y aves. Pero, en general, confían en su color natural, un marrón verdoso, para pasar desapercibidos. Cuando se ven amenazados, prefieren quedarse quietos y permanecer ocultos, pero tienen otros medios de defensa si es necesario. Pueden aplanarse para parecer más grandes, y pueden arremeter con sus patas y mandíbulas.

Camaleón de parson

Los camaleones o camaleones (familia Chamaeleonidae) son un clado distintivo y altamente especializado de lagartos del Viejo Mundo con 202 especies descritas hasta junio de 2015[1] Estas especies vienen en una gama de colores, y muchas especies tienen la capacidad de cambiar de color.

Los camaleones se distinguen por sus pies zigodáctilos, su andar oscilante,[2] y sus crestas o cuernos en la frente y el hocico. La mayoría de las especies, sobre todo las más grandes, tienen también una cola prensil. Los ojos de los camaleones son móviles y autónomos, pero al apuntar a una presa, se enfocan hacia delante de forma coordinada, lo que proporciona al animal una visión estereoscópica.

Los camaleones están adaptados para trepar y cazar visualmente. Viven en hábitats cálidos que van desde la selva tropical hasta las condiciones desérticas, con varias especies presentes en África, Madagascar, el sur de Europa y en el sur de Asia hasta Sri Lanka. Se han introducido en Hawai, California y Florida[3].

Aunque algunas autoridades han preferido utilizar esta clasificación subfamiliar basándose en el principio de ausencia de pruebas,[11] estas autoridades abandonaron posteriormente esta división subfamiliar, dejando de reconocer ninguna subfamilia con la familia Chamaeleonidae[16].