Características de los caracoles

5 características del caracol

Un caracol terrestre es cualquiera de las numerosas especies de caracoles que viven en la tierra, a diferencia de los caracoles de mar y los caracoles de agua dulce. Caracol terrestre es el nombre común de los moluscos gasterópodos terrestres que tienen concha (los que no tienen concha se conocen como babosas). Sin embargo, no siempre es fácil decir qué especies son terrestres, porque algunas son más o menos anfibias entre la tierra y el agua dulce, y otras son relativamente anfibias entre la tierra y el agua salada.

Los caracoles terrestres son un grupo polifilético que comprende al menos diez transiciones evolutivas independientes a la vida terrestre (el último ancestro común de todos los gasterópodos fue marino)[1][2][3][4][5] La mayoría de los caracoles terrestres son pulmonados que tienen un pulmón y respiran aire. La mayoría de los caracoles terrestres no pulmonados pertenecen a linajes de Caenogastropoda y suelen tener una branquia y un opérculo. El clado más grande de caracoles terrestres es el Cyclophoroidea, con más de 7.000 especies[6]. Muchos de estos caracoles terrestres operculados viven en hábitats o microhábitats que a veces (o a menudo) están húmedos o mojados, como el musgo.

Caracol de mar

Los caracoles se encuentran fácilmente en lugares húmedos y se mueven arrastrándose por el suelo. Es muy fácil verlos justo después de haber llovido y al menor peligro, se encogen y se esconden dentro de su concha. Estos pequeños gasterópodos con concha son más inteligentes de lo que mucha gente cree y a continuación conoceremos más sobre ellos.

El caracol común o burgajo es un molusco gasterópodo, esta última palabra de origen griego que significa estómago-pie, ya que caminan alargando y contrayendo su estómago en el suelo. Los caracoles son herbívoros pero no todos se alimentan de lo mismo, ya que dependiendo del lugar en el que se encuentren tendrán acceso a diferentes tipos de alimentos.Sin embargo, se pueden mencionar las hojas, frutas, verduras y brotes como sus principales alimentos

Por instinto natural, buscan aquellos alimentos que son ricos en calcio, ya que lo necesitan para mantener su concha dura y fuerte. Estos simpáticos moluscos no pueden comer azúcar o sal, ya que su cuerpo no es capaz de procesarlos y morirían, lo cual es algo que debes tener en cuenta si quieres tenerlos en casa como mascota.

La babosa del plátano

Los caracoles se encuentran fácilmente en lugares húmedos y se mueven arrastrándose por el suelo. Es muy fácil verlos justo después de haber llovido y al menor peligro, se encogen y se esconden dentro de su concha. Estos pequeños gasterópodos con concha son más inteligentes de lo que mucha gente cree y a continuación conoceremos más sobre ellos.

El caracol común o burgajo es un molusco gasterópodo, esta última palabra de origen griego que significa estómago-pie, ya que caminan alargando y contrayendo su estómago sobre el suelo. Los caracoles son herbívoros pero no todos se alimentan de lo mismo, ya que dependiendo del lugar en el que se encuentren tendrán acceso a diferentes tipos de alimentos.Sin embargo, se pueden mencionar las hojas, frutas, verduras y brotes como sus principales alimentos

Por instinto natural, buscan aquellos alimentos que son ricos en calcio, ya que lo necesitan para mantener su concha dura y fuerte. Estos simpáticos moluscos no pueden comer azúcar o sal, ya que su cuerpo no es capaz de procesarlos y morirían, lo cual es algo que debes tener en cuenta si quieres tenerlos en casa como mascota.

Caracol lobo rosado

– Los caracoles albergan varios tipos de parásitos que, aunque no los maten, son capaces de afectar o matar a sus depredadores o a los animales que se alimentan de ellos. Incluso los humanos que comen caracoles mal cocinados pueden enfermar gravemente.

– Muchos caracoles están en peligro de extinción. Entre ellos están las especies Aaadonta constricta y Aaadonta fuscozonata, y otros del género Aaadonta y Achatinella están en peligro crítico de extinción.

Algunas especies de caracoles hibernan durante los meses más fríos del año. Cubren su cuerpo con una fina capa de mucosidad que impide que se sequen. A veces, los caracoles también realizan un proceso similar en verano, llamado estivación, para sobrevivir si se trata de un periodo seco. Estos procesos son probablemente una de las razones por las que han sobrevivido durante millones de años.

El caracol terrestre más grande del que se tiene constancia medía 30 centímetros y pesaba cerca de 2 libras. Era un caracol africano gigante. Otras especies son diminutas, ya que sólo miden unos centímetros cuando son adultos y pesan apenas un par de onzas.