Como ven los perros a los humanos

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La cuestión de cómo los perros nos perciben a los humanos es importante por varias razones, tanto desde el punto de vista de los biólogos como de los expertos en ética animal. En primer lugar, un tema permanente de la investigación sobre el comportamiento y la cognición animal es cómo se adaptan los animales a su entorno social, cómo afrontan los retos de las relaciones dinámicas entre los miembros del grupo y, sobre todo, cómo logran un equilibrio entre competencia y cooperación. Se ha propuesto que la vida social compleja es una de las principales fuerzas impulsoras de la evolución de las capacidades cognitivas superiores en los seres humanos y los animales no humanos (Humphrey, 1976; Dunbar, 1998).

En segundo lugar, aunque la evolución ha dotado a las especies de las herramientas cognitivas adecuadas para participar en sofisticadas interacciones sociales durante la búsqueda de alimento y la gestión de conflictos, incluida la formación de relaciones valiosas (vínculos sociales), está menos claro cómo las especies llegaron a ser capaces de tratar con heteroespecíficos con los que viven en estrecha interacción, es decir, no simplemente como presa o depredador. Este es el caso en al menos dos ámbitos, en las especies urbanas y en las domesticadas. En este último ámbito, los perros han sido considerados como la especie que más estrechó lazos con los humanos. Entonces, ¿cómo fue posible que estos animales entablaran interacciones tan estrechas con los humanos, que son miembros de una especie diferente, con una anatomía, fisiología, incluyendo modalidades sensoriales, comportamiento y cognición diferentes?

¿qué ven los perros en la oscuridad?

La cuestión de cómo los perros nos perciben a los humanos es importante por varias razones, tanto desde la perspectiva de los biólogos como de los expertos en ética animal. En primer lugar, un tema permanente de la investigación sobre el comportamiento y la cognición animal es cómo se adaptan los animales a su entorno social, cómo afrontan los retos de las relaciones dinámicas entre los miembros del grupo y, sobre todo, cómo logran un equilibrio entre competencia y cooperación. Se ha propuesto que la vida social compleja es una de las principales fuerzas impulsoras de la evolución de las capacidades cognitivas superiores en los seres humanos y los animales no humanos (Humphrey, 1976; Dunbar, 1998).

En segundo lugar, aunque la evolución ha dotado a las especies de las herramientas cognitivas adecuadas para participar en sofisticadas interacciones sociales durante la búsqueda de alimento y la gestión de conflictos, incluida la formación de relaciones valiosas (vínculos sociales), está menos claro cómo las especies llegaron a ser capaces de tratar con heteroespecíficos con los que viven en estrecha interacción, es decir, no simplemente como presa o depredador. Este es el caso en al menos dos ámbitos, en las especies urbanas y en las domesticadas. En este último ámbito, los perros han sido considerados como la especie que más estrechó lazos con los humanos. Entonces, ¿cómo fue posible que estos animales entablaran interacciones tan estrechas con los humanos, que son miembros de una especie diferente, con una anatomía, fisiología, incluyendo modalidades sensoriales, comportamiento y cognición diferentes?

los perros creen que los humanos son dioses

Todo lo que tiene que ver con nuestros salvajes y alocados cachorros parece inspirar preguntas que las grandes mentes se esfuerzan por responder. El mero hecho de que se hable de los perros es una gran noticia, ya que en su día no se les tuvo muy en cuenta como seres pensantes y emotivos.  A la ciencia se le ocurrió que los perros son dignos de una mirada, ya que ningún animal se ha acercado tanto a los humanos como el Canis lupus familiaris. Ese, amigos, es el nombre elegante de tu Bichón, Pointer o Labrador que te saluda cada día con una sonrisa y un guau. A los humanos nos resulta fácil reconocer a los amigos y a la familia, pero ¿pueden nuestros perros saber quiénes somos? ¿Quiere saber cómo lo hacen? Vaya a tomar un café y siga leyendo.

Bruno, tu bóxer, hace un guau al oír tu voz y cuando la enfermera del veterinario lo saca, se pone como una fiera, saltando y lamiendo tu cara. ¿Está contento de salir de allí o es la visión de usted lo que le hace dar vueltas a la cola?

Nadie en el mundo te saluda como lo hace tu amigo perruno. Como si se tratara de un amigo perdido hace tiempo, te da besos y mueve la cola con fuerza. Nuestros chuchos no tienen ninguna inhibición y no les importa quién les esté mirando mientras muestran su amor. Bruno está fuera de sí, paseando y jadeando mientras su amo paga la cuenta. Se despide con un ladrido y se van a casa, donde Bruno juega con sus juguetes.

cómo ven los colores los perros

La cuestión de cómo los perros nos perciben a los humanos es importante por varias razones, tanto desde la perspectiva de los biólogos como de los expertos en ética animal. En primer lugar, un tema permanente de la investigación sobre el comportamiento y la cognición animal es cómo se adaptan los animales a su entorno social, cómo afrontan los retos de las relaciones dinámicas entre los miembros del grupo y, sobre todo, cómo logran un equilibrio entre competencia y cooperación. Se ha propuesto que la vida social compleja es una de las principales fuerzas impulsoras de la evolución de las capacidades cognitivas superiores en los seres humanos y los animales no humanos (Humphrey, 1976; Dunbar, 1998).

En segundo lugar, aunque la evolución ha dotado a las especies de las herramientas cognitivas adecuadas para participar en sofisticadas interacciones sociales durante la búsqueda de alimento y la gestión de conflictos, incluida la formación de relaciones valiosas (vínculos sociales), está menos claro cómo las especies llegaron a ser capaces de tratar con heteroespecíficos con los que viven en estrecha interacción, es decir, no simplemente como presa o depredador. Este es el caso en al menos dos ámbitos, en las especies urbanas y en las domesticadas. En este último ámbito, los perros han sido considerados como la especie que más estrechó lazos con los humanos. Entonces, ¿cómo fue posible que estos animales entablaran interacciones tan estrechas con los humanos, que son miembros de una especie diferente, con una anatomía, fisiología, incluyendo modalidades sensoriales, comportamiento y cognición diferentes?