Displasia de cadera en perros mayores

Displasia de cadera en perros mayores

displasia de cadera en fase terminal en perros

Displasia de cadera. Estas dos palabras aterran a los propietarios de perros de razas grandes y gigantes, pero lo cierto es que la displasia de cadera puede afectar a cualquier tamaño o raza de perro. Esta dolorosa afección puede reducir drásticamente la calidad de vida de un perro y es difícil de observar para los propietarios. La buena noticia es que la tenencia responsable de un perro y la información sobre posibles problemas de salud como la displasia de cadera pueden contribuir en gran medida a que su perro se sienta cómodo.

La displasia de cadera es una afección esquelética común, que suele darse en perros de razas grandes o gigantes, aunque también puede darse en razas más pequeñas. Para entender cómo funciona esta afección, los propietarios deben comprender primero la anatomía básica de la articulación de la cadera.

La articulación de la cadera funciona como una rótula. En los perros con displasia de cadera, la bola y la cavidad no encajan ni se desarrollan correctamente, y rozan y rechinan en lugar de deslizarse suavemente. Esto provoca un deterioro con el tiempo y una eventual pérdida de la función de la propia articulación.

Hay varios factores que conducen al desarrollo de la displasia de cadera en los perros, empezando por la genética. La displasia de cadera es hereditaria y es especialmente común en perros grandes, como el gran danés, el san bernardo, el labrador retriever y el pastor alemán. Factores como el ritmo de crecimiento excesivo, los tipos de ejercicio y el peso y la nutrición inadecuados pueden magnificar esta predisposición genética.

cuánto tiempo puede vivir un perro con displasia de cadera

La displasia de cadera es un desarrollo o crecimiento anormal de la articulación de la cadera, que suele afectar a ambos lados. Está causada por diversos grados de soltura de los tejidos circundantes, inestabilidad, malformación de la rótula y artrosis.

La displasia de cadera es la causa más común de artrosis de cadera en los perros. Los perros de razas grandes, como los San Bernardos, son los más afectados, aunque los Pastores Alemanes y las razas de trabajo también suelen verse afectados. La displasia de cadera rara vez afecta a los perros pequeños.

A menudo, los perros jóvenes muestran una aparición repentina de cojera en las extremidades traseras. Es posible que no quieran hacer ejercicio, saltar o subir escaleras, y que tengan dificultades para levantarse desde una posición tumbada. Pueden desarrollar una marcha o un paso inusual, o mostrar signos de dolor o incomodidad cuando se les manipula en la zona de la cadera.

Se cree que la aparición repentina de los signos clínicos está asociada a microfracturas de la cavidad, ya que esta zona está sobrecargada por la presión de la articulación desplazada. A medida que el animal alcanza la madurez (12-18 meses de edad) estas fracturas se curan, lo que suele dar lugar a la desaparición de los síntomas de la enfermedad. La mayoría de los perros displásicos de entre 12 y 14 meses de edad caminan y corren con soltura y no tienen dolor significativo.

tratamiento de la displasia de cadera en perros mayores

La displasia de cadera en perros es una enfermedad genética que provoca un dolor importante y una pérdida de movilidad. Si ha notado que su perro parece tener problemas para moverse, camina con rigidez o salta de un lado a otro, esto podría indicar una displasia de cadera canina. Traiga a su perro a Animal Care Center of Castle Pines para que le hagan un diagnóstico. Nuestros veterinarios realizarán un examen físico de las articulaciones y tomarán radiografías para determinar si su perro padece displasia de cadera. El tratamiento adecuado mitigará la mayoría de los síntomas y ayudará a su perro a llevar una vida normal.

La displasia de cadera es una enfermedad hereditaria que puede producirse en una o ambas articulaciones de la cadera. Esta enfermedad genética afecta a la formación de la articulación de la cadera, provocando una articulación «suelta» o parcialmente dislocada. Como la cavidad de la cadera es demasiado superficial y el ligamento de la cadera es débil, los huesos no encajan como deberían. En lugar de ello, se deslizan de un lado a otro, chocando y rozando entre sí. La displasia de cadera provoca una dolorosa degeneración de los huesos y el deterioro de la articulación, y con el tiempo a su perro le resultará cada vez más difícil caminar.

vídeo de un perro que pasea con displasia de cadera

Los perros diagnosticados y tratados a tiempo tienen muchas más probabilidades de llevar una vida bastante normal y feliz que si la enfermedad sólo se detecta cuando son mayores. Si acaba de reconocer que su cachorro tiene dolor, no sea demasiado duro consigo mismo.

Todos los propietarios de perros deberían conocer los principales signos de la displasia de cadera canina, ya que su cachorro no podrá decirle que le duele, sólo mostrárselo. Por lo tanto, su trabajo como propietario de un perro es hacer de detective y estar atento a las señales.

En términos de calidad de vida, la cirugía puede ser la mejor opción para los perros jóvenes, pero la cirugía y la recuperación pueden no ser el camino correcto para un cachorro mayor. A medida que los perros envejecen, aumentan las complicaciones relacionadas con la cirugía y la anestesia, por lo que podría no merecer la pena el riesgo.

Una FHO, u ostectomía de la cabeza del fémur, es un procedimiento quirúrgico cuyo objetivo es devolver la movilidad sin dolor a una cadera enferma o dañada mediante la extirpación de la cabeza y el cuello del fémur (el hueso largo de la pierna o el muslo).

Este proceso implica la sustitución de la punta del fémur por una articulación fibrosa. Esta cirugía de displasia de cadera canina elimina la mayor parte del dolor del perro, pero no suele reparar completamente su movilidad o su rango de movimiento.