Peces de arrecife de coral

Peces de arrecife de coral

Antipathes

Los corales proporcionan una estructura de hábitat y energía esenciales en los sistemas de arrecifes de coral, facilitando la existencia de numerosas especies asociadas a los arrecifes. Los arrecifes de coral del Indo-Pacífico albergan más de 600 especies de corales duros (también llamados corales pétreos o escleractinios) y entre 4000 y 5000 especies de peces de arrecife (Veron 2000, Lieske y Myers 2001). Existen fuertes dependencias mutuas entre los corales constructores de arrecifes y los peces que los habitan, ya que muchas especies de peces dependen de los corales para su alimentación y hábitat, mientras que los corales dependen del pastoreo de ciertos peces para su éxito reproductivo. Incluso la propagación de las enfermedades de los corales puede ser mitigada por los peces. Este artículo resume lo que se sabe sobre estas intrincadas relaciones mutuas.

Los peces coralívoros se alimentan de tres maneras principales: se alimentan de pólipos, se alimentan de mucosas y se alimentan de esqueletos. Los que se alimentan de pólipos utilizan sus bocas en forma de pinzas para extraer pólipos de coral individuales, pero lo hacen sin dañar el esqueleto de coral subyacente (Cole et al. 2008). Estudios anteriores proporcionaron pruebas de que la presión crónica de este modo de alimentación representa un coste energético sustancial para el coral (Neudecker 1979; Cox 1986; Kosaki 1989). Un estudio reciente estimó que los peces mariposa consumen hasta el 6% de la biomasa de tejido en pie de los corales por año (Cole et al. en prensa), y por lo tanto es probable que influyan en la distribución, abundancia y composición de la comunidad de corales.

Estrella de mar

Como su nombre indica, estos peces tropicales, con sus grandes picos y brillantes colores, se parecen a sus homólogos terrestres. Los peces loro viven en los arrecifes de coral y se pasan el día mordisqueando el coral. El coral duro no es rival para el gran pico del pez loro, del que los investigadores han descubierto recientemente que está formado por algunos de los dientes más fuertes del mundo.

Cada pez loro tiene unos 1.000 dientes, alineados en 15 filas y unidos para formar la estructura del pico, que utilizan para morder el coral. Cuando los dientes se desgastan, caen al fondo del océano. Sin embargo, esto no es un problema para el pez loro, porque hay otra fila de dientes justo detrás de la primera, esperando a comer coral.

«Soy buceadora y siempre he oído el ruido que hacen bajo el agua, cuando hacen crujir el coral», dice. Nadie había medido lo duros, rígidos y resistentes que son estos dientes, así que la Dra. Gilbert se puso a trabajar.

El equipo desarrolló una herramienta para ver la orientación de los cristales en la fluorapatita, llamada mapeo PIC, y la Fuente de Luz Avanzada. Esta tecnología básicamente toma fotografías de los cristales, que son pilas ordenadas de átomos. Codifica por colores las orientaciones medidas de los cristales y crea una imagen que se parece un poco al arte abstracto, pero que puede decir a los científicos mucho sobre la estructura de los dientes.

Gramática real

Los autores declaran que los datos sobre corales, peces y tonos que apoyan las conclusiones de este estudio están disponibles en el documento y se proporcionan como archivos de datos sin procesar. Las imágenes de los corales están disponibles en línea en el sitio web de Corals of The World www.coralsoftheworld.org o a través del autor correspondiente si se solicita. El código R que respalda los resultados de este estudio está disponible. Todos los datos, las imágenes y el código también están disponibles a través de Figshare con el identificador ‘https://doi.org/10.6084/m9.figshare.12317591’ y se publicarán tras la aceptación del manuscrito.

Reprints and PermissionsAbout this articleCite this articleCox, K.D., Woods, M.B. & Reimchen, T.E. Regional heterogeneity in coral species richness and hue reveals novel global predictors of reef fish intra-family diversity.

Sci Rep 11, 18275 (2021). https://doi.org/10.1038/s41598-021-97862-8Download citationShare this articleAnyone you share the following link with will be able to read this content:Get shareable linkSorry, a shareable link is not currently available for this article.Copy to clipboard

La vida en los arrecifes: un…

La Gran Barrera de Coral está sufriendo su tercer blanqueamiento masivo en cinco años. Es la continuación del blanqueamiento masivo que batió el récord en 2016 y que mató a un tercio de los corales de la Gran Barrera de Coral, seguido inmediatamente por otro en 2017.

Utilizamos la expresión génica como herramienta para estudiar la capacidad de los peces para soportar aguas más cálidas. La expresión génica es el proceso en el que un gen es leído por la maquinaria celular y crea un producto, como una proteína, que da lugar a un rasgo físico.

Sabemos que muchos peces tropicales de arrecife viven ya a temperaturas cercanas a sus límites máximos. Nuestros hallazgos pueden ayudar a predecir cuáles de estas especies correrán más riesgo de sufrir repetidas olas de calor.

El agua estaba turbia debido a la respuesta inmunitaria de los corales y a la lenta exudación de sus zooxantelas simbióticas, las algas que proporcionan a los corales su alimento y los vibrantes colores que conocemos y amamos cuando pensamos en un arrecife de coral. El arrecife estaba literalmente muriendo ante nuestros ojos.

Si descubrimos que estos peces no podían regular su expresión genética en respuesta al estrés térmico, entonces las funciones -como el metabolismo, la respiración y la función inmunitaria- tampoco pueden cambiar como es necesario. Con el tiempo, esto podría comprometer la supervivencia.