Capsulitis adhesiva de hombro

Capsulitis adhesiva de hombro

Capsulitis del hombro

La capsulitis adhesiva, también conocida como hombro congelado, es una afección asociada con el dolor y la rigidez del hombro.[1] Hay una pérdida de la capacidad de mover el hombro, tanto de forma voluntaria como por parte de otras personas, en múltiples direcciones.[1][2] Sin embargo, el hombro en sí no suele doler de forma significativa cuando se toca.[1] También puede producirse una pérdida muscular alrededor del hombro.[1] El inicio es gradual a lo largo de semanas o meses.[2] Las complicaciones pueden incluir la fractura del húmero o la rotura del tendón del bíceps.[2]

La causa en la mayoría de los casos es desconocida[1] La afección también puede ocurrir después de una lesión o cirugía en el hombro[2] Los factores de riesgo incluyen la diabetes y la enfermedad tiroidea[1] El mecanismo subyacente implica la inflamación y la cicatrización[2][3] El diagnóstico se basa generalmente en los síntomas de una persona y un examen físico[1] El diagnóstico puede ser apoyado por una resonancia magnética[1].

La afección suele resolverse por sí sola con el tiempo sin intervención, pero puede tardar varios años.[1] Aunque se pueden probar varios tratamientos, como los AINE, la fisioterapia, los esteroides y la inyección del hombro a alta presión, no está claro cuál es el mejor.[1] Se puede sugerir la cirugía para quienes no mejoran después de unos meses.[1] Alrededor del 4% de las personas se ven afectadas.[1] Es más común en personas de 40 a 60 años de edad y en mujeres.[1]

Cómo curar el hombro congelado rápidamente

El hombro congelado (también llamado capsulitis adhesiva) es un trastorno común que causa dolor, rigidez y pérdida de la amplitud normal de movimiento en el hombro. La discapacidad resultante puede ser grave, y la afección tiende a empeorar con el tiempo si no se trata. Afecta sobre todo a personas de entre 40 y 60 años; las mujeres son más frecuentes que los hombres.

No se sabe a ciencia cierta cuál es la causa del hombro congelado, pero probablemente esté implicado un proceso inflamatorio. A veces la congelación se produce porque el hombro ha estado inmovilizado durante mucho tiempo por una lesión, una operación o una enfermedad. En muchos casos, la causa es desconocida. Afortunadamente, el hombro suele poder descongelarse, aunque la recuperación total requiere tiempo, y mucha autoayuda.

El hombro tiene un rango de movimiento más amplio y variado que cualquier otra parte del cuerpo. Pivota principalmente sobre una disposición de rótula llamada articulación glenohumeral, que une la parte superior del húmero (hueso de la parte superior del brazo) con una parte excavada de la escápula (omóplato) llamada cavidad glenoidea. (Véase la ilustración «Anatomía de un hombro congelado»).

Tratamiento de la capsulitis adhesiva

Tiene dolor en el hombro, especialmente al estirar la mano por encima de la cabeza, en el bolsillo trasero y al vestirse. Si experimenta estos síntomas, aunque no recuerde haberse lesionado, es posible que tenga el hombro congelado.

El hombro congelado, también conocido como capsulitis adhesiva o contractura del hombro, es una enfermedad en la que la membrana sinovial -un tejido blando que forma una cápsula protectora alrededor de la articulación del hombro- se hincha, se engrosa y se contrae. Se forma un tejido cicatricial que deja menos espacio para que el brazo se mueva. Esto provoca dolor y restringe el movimiento del hombro. Se desconoce la causa de esta afección, pero suele darse en personas que padecen otros trastornos inflamatorios. Otras personas desarrollan el hombro congelado después de una lesión o un periodo de inmovilización, como por ejemplo después de una caída traumática o una operación.

Los primeros síntomas son un dolor inesperado en el hombro y dificultad para levantar el brazo por encima de la cabeza o a través del cuerpo. Por lo general, sólo se ve afectado un hombro, pero aproximadamente un tercio de los pacientes experimentan síntomas en ambos. Si experimenta estos síntomas, acuda al médico inmediatamente. Si no se trata, esta enfermedad empeora y puede durar dos años o más.

Ejercicios para la capsulitis adhesiva

Tras un periodo de empeoramiento de los síntomas, el hombro congelado tiende a mejorar, aunque la recuperación total puede tardar hasta 3 años. La fisioterapia, centrada en la flexibilidad del hombro, es la principal recomendación de tratamiento para el hombro congelado.

El hombro congelado suele afectar a personas de entre 40 y 60 años, y se da más en mujeres que en hombres. Además, las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de padecer hombro congelado.

Diabetes. El hombro congelado es mucho más frecuente en personas con diabetes. Se desconoce la razón de ello. Además, los pacientes diabéticos con hombro congelado tienden a tener un mayor grado de rigidez que se mantiene durante más tiempo antes de «descongelarse».

Inmovilización. El hombro congelado puede desarrollarse después de que el hombro haya sido inmovilizado durante un periodo de tiempo debido a una cirugía, una fractura u otra lesión. Hacer que los pacientes muevan los hombros poco después de la lesión o la cirugía es una medida prescrita para prevenir el hombro congelado.

El dolor del hombro congelado suele ser sordo o molesto. Suele empeorar al principio de la enfermedad y cuando se mueve el brazo. El dolor suele localizarse en la zona exterior del hombro y a veces en la parte superior del brazo.