Como curar la metatarsalgia

Cómo prevenir la metatarsalgia

Este artículo fue revisado médicamente por Luba Lee, FNP-BC, MS. Luba Lee, FNP-BC es una enfermera de familia certificada (FNP) y educadora en Tennessee con más de una década de experiencia clínica. Luba tiene certificaciones en Soporte Vital Avanzado Pediátrico (PALS), Medicina de Emergencia, Soporte Vital Cardíaco Avanzado (ACLS), Formación de Equipos y Enfermería de Cuidados Críticos. Ella recibió su Maestría en Ciencias en Enfermería (MSN) de la Universidad de Tennessee en 2006.

La metatarsalgia es una condición común y a menudo dolorosa que resulta de la inflamación en la bola del pie. Es un problema común entre los atletas, las personas mayores y los que usan calzado sin soporte, pero generalmente es muy tratable. A menudo, el reposo del pie, la aplicación de compresas de hielo en caso de hinchazón y el uso de analgésicos antiinflamatorios de venta libre pueden ayudar a tratar cualquier dolor inmediato. El tratamiento a largo plazo suele ser posible si se cambian los ejercicios de bajo impacto, se hace una dieta para mantener un peso saludable y se utilizan almohadillas y plantillas de apoyo para los pies.

Dolor metatarsal

Metatarsalgia La metatarsalgia se caracteriza por el dolor en el antepié. El término significa literalmente dolor en el metatarso (hay 5 huesos metatarsianos en el antepié). La metatarsalgia no es un diagnóstico real, sino más bien un síntoma. Los pacientes con metatarsalgia presentan dolor en el antepié, normalmente en la “bola” del pie. El dolor suele describirse como una molestia y suele agravarse al estar de pie y al caminar. En general, la metatarsalgia está causada por una sobrecarga repetitiva del antepié que provoca una lesión tisular crónica localizada. A menudo, la zona más sintomática se encuentra en la base del segundo o tercer dedo del pie. Los factores que pueden predisponer al desarrollo de la metatarsalgia son: una deformidad del juanete, artritis del dedo gordo, inestabilidad de los ligamentos del mediopié, un músculo de la pantorrilla excesivamente tenso, una deformidad congénita del pie y deformidades del dedo en garra.

El dolor que se experimenta en la metatarsalagia suele producirse en la parte delantera del pie, en la base del segundo o tercer dedo (bajo la segunda o tercera cabeza del metatarso). A menudo se siente como si se caminara “sobre piedras” o “un calcetín enrollado” en la base de los dedos afectados. El dolor se describe a menudo como una molestia y se agrava al estar de pie y al caminar, especialmente sobre superficies duras. También puede haber una sensación de ardor que se extiende a las puntas de los dedos.

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Metatarsalgia crónica

La metatarsalgia es un problema común para el corredor habitual. Aunque hay varias causas, la más común es la tensión repetitiva sobre los metatarsianos (los huesos largos del pie), por ejemplo durante la práctica de deportes de alto impacto que implican correr y saltar mucho.

El dolor que provoca se siente en la parte anterior del pie y puede dejar al corredor fuera de juego durante varias semanas. Para volver a entrenar lo antes posible, el tratamiento debe consistir en una serie de acciones inmediatas y a largo plazo.

En primer lugar, descansar. Esto puede ser difícil de hacer, sobre todo si tienes eventos próximamente, pero definitivamente hay que suspender el entrenamiento hasta que el dolor empiece a remitir. Si se ejerce más presión sobre los músculos del pie, que ya están tensos, sólo se agravará la lesión y, en última instancia, se prolongará el tiempo de recuperación.

En segundo lugar, analgésicos y antiinflamatorios. Tome analgésicos y aplique compresas de hielo en la zona afectada. Esto hará que te sientas más cómodo, además de reducir la inflamación que está causando el dolor. Si puedes, elige analgésicos que contengan antiinflamatorios para ayudar a reducir la hinchazón. La hinchazón también puede reducirse elevando el pie: túmbate y pon los pies sobre una almohada u otro objeto elevado.

Almohadillas metatarsales

La metatarsalgia es un problema común para el corredor habitual. Aunque hay varias causas, la más común es la tensión repetitiva sobre los metatarsianos (los huesos largos del pie), por ejemplo durante los deportes de alto impacto que implican correr y saltar mucho.

El dolor que provoca se siente en la parte anterior del pie y puede dejar al corredor fuera de juego durante varias semanas. Para volver a entrenar lo antes posible, el tratamiento debe consistir en una serie de acciones inmediatas y a largo plazo.

En primer lugar, descansar. Esto puede ser difícil de hacer, sobre todo si tienes eventos próximamente, pero definitivamente hay que suspender el entrenamiento hasta que el dolor empiece a remitir. Si se ejerce más presión sobre los músculos del pie, que ya están tensos, sólo se agravará la lesión y, en última instancia, se prolongará el tiempo de recuperación.

En segundo lugar, analgésicos y antiinflamatorios. Tome analgésicos y aplique compresas de hielo en la zona afectada. Esto hará que te sientas más cómodo, además de reducir la inflamación que está causando el dolor. Si puedes, elige analgésicos que contengan antiinflamatorios para ayudar a reducir la hinchazón. La hinchazón también puede reducirse elevando el pie: túmbate y pon los pies sobre una almohada u otro objeto elevado.