Discopatia degenerativa cervical c5 c6 c7

Discopatia degenerativa cervical c5 c6 c7

Enfermedad discal degenerativa c6-c7

Cuando la enfermedad degenerativa del disco cervical se vuelve sintomática, el dolor puede desarrollarse lentamente con el tiempo o aparecer de repente. Los síntomas pueden ir desde una molestia leve en el cuello hasta un dolor debilitante, entumecimiento y/o debilidad que se irradia al brazo y la mano.

Si el dolor procede del propio disco degenerativo, es probable que desaparezca por sí solo en unas semanas o meses. Sin embargo, es más probable que otros síntomas de la enfermedad degenerativa del disco cervical se conviertan en crónicos y requieran tratamiento si las articulaciones facetarias del cuello también empiezan a degenerarse y/o un nervio espinal queda pinzado.

Cuanto más se degenere la columna cervical, más probable será que el canal espinal se estreche y ponga en peligro la médula espinal. Si la médula espinal se comprime, puede producirse una mielopatía con síntomas como los siguientes:

Una vez que se confirma el diagnóstico preciso de la enfermedad degenerativa del disco cervical, así como de cualquier otra afección asociada, se puede comprender el origen de los síntomas y crear un programa de tratamiento eficaz.

Cuál es el mejor tratamiento para la enfermedad degenerativa del disco en el cuello

La discopatía degenerativa (DDD) de la columna cervical (región del cuello) indica que el disco intervertebral ha sufrido cambios degenerativos, de desgaste (artríticos), que pueden o no provocar un dolor de cuello importante y problemas de columna. Los discos de la columna vertebral son articulaciones, y al igual que todas las articulaciones del cuerpo humano, los discos sufren cambios artríticos a lo largo de la vida. En 1990, Boden realizó un estudio de investigación en personas normales sin dolor de cuello. Las pruebas de resonancia magnética mostraron que el 20% de las personas examinadas de más de 45 años tenían una protuberancia discal o una enfermedad degenerativa, y casi el 60% de las personas de más de 65 años tenían una enfermedad discal degenerativa. A pesar de ser tan frecuente, la gran mayoría de las personas nunca desarrollan un dolor de cuello crónico significativo como resultado de esta enfermedad. El concepto de lesión y degeneración discal lumbar que provoca dolor de espalda también puede aplicarse a la columna cervical. A medida que el disco intervertebral se deshidrata, tendrá una altura menor y perderá sus propiedades viscolelásticas como cojín. La columna cervical se volverá menos lordótica y se formarán osteofitos (espolones óseos) que pueden invadir las estructuras neurológicas del canal espinal. Estos cambios degenerativos pueden producirse solos o en combinación con otros trastornos cervicales, como una hernia discal o una estenosis espinal cervical.

Vivir con una enfermedad discal degenerativa en el cuello

El segmento de movimiento de la columna vertebral C5-C6 (situado en la parte inferior de la columna cervical, justo por encima de la vértebra C7) proporciona flexibilidad y apoyo a gran parte del cuello y a la cabeza. Debido a su elevada función de soporte, el segmento de movimiento C5-C6 se ve afectado con frecuencia por una mala postura, degeneración, hernia discal, dolor radicular y traumatismos.1-5

El segmento de movimiento espinal C5-C6 incluye las vértebras C5 y C6, el disco intervertebral y los tejidos conectivos adyacentes. El nervio espinal C6 sale de la médula espinal a través del agujero intervertebral situado sobre la vértebra C6. Ver: Segmento de movimiento de la columna vertebral: Vídeo C5-C6

La médula espinal está protegida dentro del canal espinal, con los cuerpos vertebrales por delante y los arcos vertebrales por detrás. Las arterias vertebrales están protegidas por túneles óseos que suben a ambos lados de las vértebras.

El dolor vertebral y discal de C5-C6 puede aparecer repentinamente tras una lesión o aumentar gradualmente durante un periodo de tiempo. Normalmente, se puede sentir un dolor sordo o agudo en la parte posterior del cuello. La amplitud de movimiento del cuello también puede disminuir. Puede haber crepitación (un sonido de chasquido, crujido o estallido) con los movimientos del cuello.

Ejercicios para la enfermedad degenerativa del disco cervical que hay que evitar

Uno de los aspectos más desafortunados de envejecer es que las articulaciones comienzan a desgastarse, a menudo sin una buena razón. Este desgaste de las articulaciones no sólo es común en las rodillas y las caderas, sino también en la columna vertebral. La razón exacta por la que las articulaciones de la columna vertebral empiezan a desgastarse no se conoce y puede ser una combinación de factores, como levantar mucho peso, tener antecedentes familiares de problemas de columna o sufrir una lesión en la columna vertebral. Este desgaste es una forma de artritis, que es cuando el cartílago de las articulaciones de la columna vertebral comienza a desgastarse. Independientemente de la causa, es bien sabido que la artritis de la columna vertebral suele aumentar con el aumento de la madurez sin ninguna razón que pueda identificarse.

La mayoría de las veces, cuando hay un poco de artritis en la columna vertebral, la persona afectada nunca sabe que se ha desarrollado. A veces la artritis puede ser bastante severa y aun así no presentar síntomas. Cuando la artritis del cuello se convierte en un problema, los signos pueden ser dolor en el cuello y ocasionalmente en los omóplatos, en los hombros y bajando por el brazo hasta la mano. Cuando el dolor se localiza en el cuello y en los músculos próximos al cuello (los músculos trapecios), la artritis suele ser la causa del problema. A veces, el cuello se irrita lo suficiente como para que los nervios se vean afectados, y cuando esto ocurre puede haber un dolor que se irradia por el brazo hasta la muñeca o los dedos.