Dolor lumbar y pierna izquierda

Dolor lumbar y pierna izquierda

Dolor de espalda y piernas covid

Si tiene dolor de piernas sin un dolor de espalda importante, puede ser difícil saber si el problema es la espalda o la cadera. La Dra. Vinita Mathew, FAAPMR, es especialista en medicina física y rehabilitación en el Centro Integrado de la Columna Vertebral de Northwestern Medicine. Aquí, el Dr. Mathew explica qué buscar y qué esperar si usted ve a su médico para el dolor de la pierna.

El dolor de piernas que proviene de la parte baja de la espalda, o de la columna lumbar, se conoce comúnmente como ciática. La ciática puede implicar dolor en las nalgas, en el muslo, en la pierna o en el pie. A menudo se asocia con entumecimiento u hormigueo, y a veces con debilidad.

Cuando la cadera se ve afectada, puede haber dolor en la ingle en el lado afectado, reducción de la amplitud de movimiento de la cadera, dolor en el muslo, dolor en la rodilla o dolor en las nalgas. El dolor no suele bajar por debajo de la rodilla, y no hay entumecimiento ni hormigueo asociados. Puede sentir más dolor al caminar o estar de pie, y el dolor mejora con el descanso. Es posible que perciba una amplitud de movimiento limitada al intentar levantarse del coche, la silla o la cama.

Ciática

La lumbalgia con dolor referido puede variar mucho en cuanto a gravedad y calidad. Suele ser doloroso, sordo y migratorio (se desplaza). Suele ir y venir y a menudo varía en intensidad. Puede ser el resultado de la misma lesión o problema que causa el dolor de espalda axial simple y a menudo no es más grave.

El dolor referido suele sentirse en la zona lumbar y tiende a irradiarse a la ingle, la nalga y la parte superior del muslo. El dolor suele desplazarse y rara vez se irradia por debajo de la rodilla. Este tipo de lumbalgia no es tan frecuente como la lumbalgia axial o la ciática con dolor radicular.

El dolor referido es análogo al que se irradia por el brazo izquierdo durante un infarto. Es el resultado de la extensa red de nervios sensoriales interconectados que irrigan muchos de los tejidos de la zona lumbar, la pelvis y el muslo.

Una lesión en cualquiera de estas estructuras puede hacer que el dolor se irradie -o se «refiera»- a cualquiera de las otras estructuras. Es importante entender que este tipo de dolor no se debe a «nervios pinzados».

Dolor de espalda y piernas al caminar

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Si tiene dolor de espalda, es posible que se pregunte cuál es la causa de sus síntomas. Una visita a su fisioterapeuta puede ayudar a determinar la causa de su dolor y puede encontrar la mejor estrategia de tratamiento para sus síntomas.

El dolor lumbar afecta a casi todo el mundo en un momento u otro.  A menudo puede comenzar sin previo aviso y sin razón aparente. El dolor suele durar desde unos pocos días hasta muchas semanas, y puede limitar su capacidad para realizar tareas tan sencillas como sentarse, levantarse de una silla, agacharse o caminar erguido.

La parte baja de la espalda, o columna lumbar, se compone de 5 huesos que se apilan unos sobre otros. Entre los huesos hay un disco blando y esponjoso. Hay una articulación a cada lado de la columna vertebral donde un hueso se articula con los de arriba y los de abajo. La médula espinal y los nervios están protegidos por estos huesos y discos. Muchos músculos y ligamentos se unen a la columna lumbar, dándole una combinación de movilidad y estabilidad.

Dolor lumbar e hinchazón de piernas y pies

La ciática es un dolor punzante que comienza en la parte baja de la espalda, se irradia a la nalga y baja por la parte posterior de una pierna. El dolor suele estar causado por la presión ejercida sobre el nervio ciático por una hernia discal, espolones óseos o una distensión muscular (Fig. 1). Usted desempeña un papel importante en la prevención, el tratamiento y la recuperación del dolor de piernas. Suele mejorar con reposo, fisioterapia y otras medidas de autocuidado. El dolor crónico puede mejorar con la cirugía.

Figura 1. El nervio ciático está formado por los nervios espinales L4 a S3. Los dos nervios ciáticos recorren la pelvis y bajan por la parte posterior de cada pierna. Cada nervio se divide en un nervio peroneo y otro tibial para proporcionar la sensibilidad y el control muscular de las piernas y los pies.

El dolor ciático agudo se produce de forma repentina y suele curarse en varios días o semanas. La gravedad está directamente relacionada con la magnitud de la lesión tisular. El origen del dolor puede estar en las articulaciones de la columna vertebral, los discos, los nervios o los músculos y ligamentos.

El dolor ciático crónico persiste durante más de 3 meses y su origen puede ser difícil de determinar. El dolor crónico puede sentirse todo el tiempo o empeorar con determinadas actividades. Entre los factores que contribuyen a este dolor se encuentran las lesiones nerviosas, la cicatrización de los tejidos, la artritis o los efectos mentales del dolor. Las personas con síntomas crónicos pueden ser remitidas a un especialista en dolor (véase Tratamiento del dolor).