Ganglio inflamado cuello perro

Ganglio inflamado cuello perro

cuello hinchado de un lado del perro

El linfoma es uno de los tipos de cáncer más comunes en los perros, y representa entre el 10 y el 20% de todos los casos de cáncer canino. Es un cáncer de los linfocitos, un tipo de glóbulo blanco asociado al sistema inmunitario.

El linfoma puede empezar en cualquier órgano del cuerpo, pero normalmente se origina en lugares que funcionan como parte del sistema inmunitario, como los ganglios linfáticos, el bazo, el hígado y la médula ósea. Se conocen más de 30 tipos de linfoma canino, y sus síntomas pueden variar.

Otros tipos comunes de linfoma son el linfoma cutáneo, o linfoma de la piel, el linfoma alimentario o gastrointestinal, que es el linfoma del estómago y/o los intestinos, y el linfoma mediastínico, que afecta a órganos del tórax, como los ganglios linfáticos o el timo.

El linfoma suele diagnosticarse mediante una biopsia, un análisis de sangre y otras pruebas de laboratorio, como un análisis de orina, para comprobar que los órganos funcionan correctamente. Una biopsia puede consistir en extraer tejido de la zona afectada para examinarlo en busca de células cancerosas, o en extraer células directamente de un ganglio linfático con una aguja y estudiarlas al microscopio.

ganglios linfáticos del perro

El agrandamiento de los ganglios linfáticos es un hallazgo clínico común en perros con una amplia gama de enfermedades subyacentes, pero a veces puede ser el principal motivo de presentación. Técnicamente, el término «linfadenomegalia» es la descripción correcta del agrandamiento de los ganglios linfáticos, pero «linfadenopatía» (patología de los ganglios linfáticos) suele utilizarse como sinónimo. La linfadenopatía puede afectar a los ganglios linfáticos periféricos (palpables) y/o a los ganglios linfáticos viscerales internos. La linfadenopatía puede ser localizada (solitaria o regional) o de distribución generalizada. La «linfadenopatía» también puede abarcar situaciones en las que los ganglios linfáticos están reducidos en tamaño, por ejemplo, en la senilidad, la caquexia, la enfermedad de inmunodeficiencia primaria o con infección viral o inmunosupresión que agota el tejido linfoide. Además, los ganglios linfáticos pueden presentar cambios patológicos (por ejemplo, la presencia de un tumor metastásico) sin estar necesariamente agrandados.

La linfadenopatía no es una entidad específica de la enfermedad, pero es un hallazgo clínico importante, cuya causa debe determinarse siempre que se reconozca. Existen numerosos diagnósticos diferenciales para la linfadenopatía canina1. La investigación de la linfadenopatía es generalmente una parte de un examen clínico general, y la interpretación de la linfadenopatía debe hacerse siempre a la luz del conocimiento de la enfermedad local o sistémica subyacente en el paciente.

perro hinchado de un lado del cuello de los ganglios linfáticos

La mayoría de nosotros hemos oído hablar del linfoma. Es un cáncer común en personas y perros, lo que no hace que sea menos aterrador para los propietarios de perros que reciben un diagnóstico de linfoma canino. Entender el linfoma puede ayudar a los propietarios a aceptar la enfermedad del perro, ayudándonos a tomar decisiones más informadas sobre la salud de nuestro perro.

El linfoma canino es similar al linfoma no Hodgkin en las personas. Es tan similar, de hecho, que los veterinarios y los médicos humanos utilizan casi los mismos protocolos de quimioterapia para tratar el linfoma en sus pacientes.

Desde el punto de vista científico, el linfoma es un término general utilizado por los médicos para describir un grupo de cánceres que provienen de los linfocitos. Los linfocitos son un tipo de glóbulo blanco que ayuda al sistema inmunitario a combatir las infecciones. Están muy concentrados en órganos que desempeñan un papel en el sistema inmunitario, como los ganglios linfáticos, el bazo y la médula ósea. Aunque el linfoma puede afectar a cualquier órgano del cuerpo, estos órganos suelen ser los que más cánceres de linfoma presentan.

Existen más de 30 tipos diferentes de linfomas caninos conocidos, que varían en cuanto a agresividad, tasas de supervivencia y signos clínicos. Los cuatro tipos más comunes de linfoma en perros que los propietarios deben conocer son:

tratamiento de los ganglios linfáticos inflamados del perro

Los ganglios linfáticos forman parte del sistema linfático. Tienen varias funciones importantes en relación con el sistema inmunitario y son buenos indicadores de enfermedades. El cuerpo de los mamíferos tiene muchos ganglios linfáticos internos. Éstos sólo pueden visualizarse mediante una cirugía exploratoria, una tomografía computarizada, una resonancia magnética, una radiografía o una ecografía.

Durante un examen físico se pueden palpar los externos para determinar si están agrandados. El término médico para el aumento de tamaño de los ganglios linfáticos externos es linfadenopatía. Los ganglios linfáticos se examinan siempre como parte de nuestro examen rutinario de la cabeza a la cola (¡si tienen una!) en todas las mascotas que se nos presentan.

Existen numerosos ganglios linfáticos dentro de las cavidades torácicas y abdominales. No se pueden palpar, y su aumento de tamaño no aparece en las muestras de sangre rutinarias. Pueden verse en las radiografías o en la ecografía si están muy aumentados.

Esta radiografía de tórax muestra claramente el corazón y los pulmones. La flecha inferior señala la ubicación del ganglio linfático esternal. Apenas es visible en este perro porque es normal. La flecha superior señala una estructura redonda y blanca. Es un nódulo tumoral que se ha extendido desde el cáncer en otra parte del cuerpo.