Operacion fimosis antes y despues

Operacion fimosis antes y despues

fotos de la recuperación de la circuncisión

La circuncisión es un procedimiento quirúrgico por el que se extirpa la piel que cubre la punta del pene, el prepucio. En Estados Unidos, entre el 55 y el 80% de los niños recién nacidos son circuncidados antes de salir del hospital. Esto significa que algunos hombres pueden elegir circuncidarse en la edad adulta o no hacerlo nunca.

A algunos hombres les preocupa la estética y la sensación del pene tras la circuncisión. Aunque es cierto que el pene tiene un aspecto y una sensación diferentes después de la circuncisión, lo más importante son sus preferencias y el tratamiento de cualquier dolor o condición perjudicial del prepucio.

La Academia Americana de Pediatría (AAP) no recomienda las circuncisiones rutinarias al nacer y deja esa decisión en manos de los padres del bebé. Pero la organización enumera algunos beneficios médicos que apoyan la realización del procedimiento. Entre ellos se encuentran:

Existen varias técnicas de circuncisión. En el caso de los recién nacidos, los médicos suelen utilizar una pinza. Cuando el prepucio se separa de la cabeza del pene, el médico lo sujeta con un dispositivo metálico o plástico en forma de anillo para proteger la cabeza del pene mientras retira el prepucio.

efectos de la circuncisión en etapas posteriores de la vida

La tirantez del prepucio (fimosis) es una condición en la que el prepucio no puede retraerse completamente detrás de la cabeza del pene. En un adulto, la tirantez puede provocar síntomas inflamatorios, incluso complicar la micción y dificultar las relaciones sexuales, ya que el prepucio puede quedar cicatrizado y duro. El mejor tratamiento para un prepucio tenso es la circuncisión.

En este procedimiento se elimina el prepucio, de modo que sólo quedan aproximadamente 5 mm en el borde de la cabeza del pene. La banda elástica de tejido bajo el pene (frenillo) se deja en su lugar. El prepucio interior y exterior se retira hasta el borde de la cabeza del pene y, con mucho cuidado, se cauterizan los pequeños vasos sanguíneos para detener la hemorragia. Los prepucios interno y externo se suturan juntos detrás de la cabeza del pene con suturas absorbibles. La operación puede realizarse con anestesia espinal o local, en la que se anestesia el pene desde su base. La zona del prepucio se adormece bien y sin excepciones, y la operación es indolora.

fotos de 4 semanas después de la circuncisión

La fimosis es una afección en la que la banda estriada del akroposthion del prepucio del pene no puede estirarse para permitir que se retraiga más allá del glande[3]. Puede producirse una hinchazón parecida a un globo bajo el prepucio al orinar[3]. En adolescentes y adultos, puede provocar dolor durante una erección, pero por lo demás no es doloroso[3] Los afectados corren un mayor riesgo de inflamación del glande, conocida como balanitis, y otras complicaciones[3].

En los niños pequeños, es normal que no puedan retraer el prepucio en absoluto[7]. Más del 90% de los casos se resuelven a los siete años, aunque a esta edad las adherencias prepuciales siguen impidiendo la retracción completa en más de la mitad de los casos[5][7] En ocasiones, la fimosis puede estar causada por una afección subyacente, como la cicatrización debida a la balanitis o la balanitis xerótica obliterante[5].

Al nacer, la capa interna del prepucio está sellada al glande del pene. El prepucio no suele ser retráctil en la primera infancia, y algunos varones pueden llegar a los 18 años antes de que el prepucio pueda retraerse por completo[12].

fotos de 2 semanas después de la circuncisión

La fimosis es una condición en la que el prepucio no puede retraerse sobre el glande del pene. Es una condición fisiológica y común en la edad pediátrica. La forma patológica es el resultado de una lesión inflamatoria o traumática (1-3). El tratamiento más común de la fimosis es la circuncisión. Sin embargo, no está exenta de efectos psicológicos adversos. De hecho, muchos niños rechazan la circuncisión porque no aceptan la posibilidad de tener el glande expuesto. Por esta razón, es importante procesar las opciones de tratamiento alternativas. Describimos nuestra experiencia en la corrección de la fimosis mediante preputialplastia.

Entre 2015 y 2017 diagnosticamos fimosis patológica en 210 pacientes. Todos ellos eran niños europeos. Ciento dos pacientes tenían balanopostitis recurrente (15 de ellos fueron sometidos a reducción de la parafimosis de urgencia), 43 tenían erecciones dolorosas, 50 tenían molestias urinarias, 15 infecciones urinarias recurrentes.

De 210 pacientes, 160 (76,1%) se sometieron a crema de esteroides tópicos según dos protocolos de nuestra Clínica. Noventa pacientes se aplicaron «crema de propionato de fluticasona al 0,05%» dos veces al día durante 3 meses alternos. Setenta pacientes se aplicaron «betametasona 0,05%» dos veces al día durante 4 semanas.