Que es hipermetropia en los ojos

Que es hipermetropia en los ojos

Cómo se llama cuando no se puede ver de lejos o de cerca

Esta afección tiene muchas causas. Puede producirse cuando la longitud axial del globo ocular es demasiado corta o si el cristalino o la córnea son más planos de lo normal.[2] Los cambios en el índice de refracción del cristalino, las alteraciones en la posición del cristalino o la ausencia de éste son las otras causas principales.[2] Los factores de riesgo son los antecedentes familiares de esta afección, la diabetes, ciertos medicamentos y los tumores alrededor del ojo.[5][4] Es un tipo de error refractivo.[5] El diagnóstico se basa en un examen ocular.[5]

El tratamiento puede realizarse con gafas, lentes de contacto o cirugías refractivas de la córnea.[2] Las gafas son más fáciles, mientras que las lentes de contacto pueden proporcionar un campo de visión más amplio.[2] La cirugía funciona cambiando la forma de la córnea. [5] La hipermetropía afecta principalmente a los niños pequeños, con tasas del 8% a los 6 años y del 1% a los 15.[8] A partir de los 40 años vuelve a ser más frecuente, lo que se conoce como presbicia, y afecta a la mitad de las personas[4] La mejor opción de tratamiento para corregir la hipermetropía debida a la afaquia es la implantación de LIO[2].

En los pacientes jóvenes, la hipermetropía leve puede no producir ningún síntoma[2]. Los signos y síntomas de la hipermetropía incluyen visión borrosa, dolores de cabeza frontales o frontotemporales, tensión ocular, cansancio de los ojos, etc.[2] El síntoma más común es la tensión ocular. Puede producirse dificultad para ver con ambos ojos (visión binocular), así como dificultad para la percepción de la profundidad[1] Los síntomas de astenopía y el desenfoque de cerca suelen observarse después del trabajo de cerca, especialmente por la tarde o la noche[6].

Causas de la hipermetropía

Las personas hipermétropes ven las cosas a distancia con más facilidad que de cerca. Si eres muy hipermétrope, los objetos cercanos pueden verse tan borrosos que no puedes realizar tareas como leer o coser. Un ojo hipermétrope ve las cosas de forma diferente a un ojo no hipermétrope.

La hipermetropía se produce cuando la luz que entra en el ojo se enfoca detrás de la retina en lugar de hacerlo directamente sobre ella. La causa es un ojo demasiado corto, cuya córnea no está suficientemente curvada o cuyo cristalino se encuentra más atrás de lo normal.

La hipermetropía suele empezar en la primera infancia. Pero el crecimiento normal corrige el problema. Si un niño sigue siendo un poco hipermétrope cuando el ojo ha dejado de crecer (alrededor de los 9 años de edad), el ojo suele ajustarse para compensar el problema. Esto se llama acomodación.

Pero a medida que envejecemos, nuestros ojos ya no pueden ajustarse tan bien. A partir de los 40 años, nuestros ojos empiezan a perder naturalmente la capacidad de enfocar objetos cercanos. Esto se llama presbicia. Puede empezar a notar que su visión de cerca se vuelve borrosa. A medida que la presbicia empeora, tanto la visión de cerca como la de lejos se vuelven borrosas.

Tratamiento de la hipermetropía

Esta afección tiene muchas causas. Puede producirse cuando la longitud axial del globo ocular es demasiado corta o si el cristalino o la córnea son más planos de lo normal.[2] Los cambios en el índice de refracción del cristalino, las alteraciones en la posición del cristalino o la ausencia de éste son las otras causas principales.[2] Entre los factores de riesgo se encuentran los antecedentes familiares de esta afección, la diabetes, ciertos medicamentos y los tumores alrededor del ojo.[5][4] Es un tipo de error refractivo.[5] El diagnóstico se basa en un examen ocular.[5]

El tratamiento puede realizarse con gafas, lentes de contacto o cirugías refractivas de la córnea.[2] Las gafas son más fáciles, mientras que las lentes de contacto pueden proporcionar un campo de visión más amplio.[2] La cirugía funciona cambiando la forma de la córnea. [5] La hipermetropía afecta principalmente a los niños pequeños, con tasas del 8% a los 6 años y del 1% a los 15.[8] A partir de los 40 años vuelve a ser más frecuente, lo que se conoce como presbicia, y afecta a la mitad de las personas[4] La mejor opción de tratamiento para corregir la hipermetropía debida a la afaquia es la implantación de LIO[2].

En los pacientes jóvenes, la hipermetropía leve puede no producir ningún síntoma[2]. Los signos y síntomas de la hipermetropía incluyen visión borrosa, dolores de cabeza frontales o frontotemporales, tensión ocular, cansancio de los ojos, etc.[2] El síntoma más común es la tensión ocular. Puede producirse dificultad para ver con ambos ojos (visión binocular), así como dificultad para la percepción de la profundidad[1] Los síntomas de astenopía y el desenfoque de cerca suelen observarse después del trabajo de cerca, especialmente por la tarde o la noche[6].

Qué es la miopía

La hipermetropía se debe a que el ojo no desvía la luz correctamente, por lo que enfoca por delante de la parte posterior del ojo o la córnea tiene una curvatura demasiado pequeña. Los factores hereditarios suelen controlar el crecimiento y el desarrollo del ojo.

Los signos más comunes de la hipermetropía son la dificultad para concentrarse y mantener un enfoque claro en los objetos cercanos, la tensión ocular, la fatiga y/o los dolores de cabeza después de trabajar de cerca, el dolor o el ardor en los ojos y la irritabilidad o el nerviosismo después de una concentración sostenida.

Los exámenes visuales habituales, como los que se realizan en los colegios, no suelen detectar la hipermetropía. Esto se debe a que estas personas pueden identificar las letras de una tabla optométrica de lejos con poca dificultad, pero no suelen ser examinadas eficazmente de cerca. Sin embargo, un examen ocular completo incluirá las pruebas necesarias para diagnosticar la hipermetropía.

Si es necesario, un médico optometrista puede ofrecer opciones de tratamiento. En los casos leves de hipermetropía, sus ojos pueden compensar sin necesidad de lentes correctoras. En otros casos, el médico optometrista prescribe gafas o lentes de contacto que alteran la forma en que la luz entra en los ojos, permitiéndole ver claramente los objetos cercanos.