Son dolorosas las ondas de choque

Fragmentos de cálculos renales tras la litotricia

La litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC) es un tipo de tratamiento para los cálculos renales. Utiliza ondas de choque de alta energía para descomponer los cálculos renales en fragmentos lo suficientemente pequeños como para eliminarlos con la orina.

Los cálculos renales suelen ser lo suficientemente pequeños como para salir del cuerpo a través de la orina sin necesidad de ningún tratamiento. Es posible que sólo tenga que tomar analgésicos mientras espera a que se elimine el cálculo. A veces, su médico de cabecera también puede darle un medicamento para ayudar a que el cálculo se elimine más rápidamente. Si un cálculo renal le causa un dolor intenso que no puede controlar en casa, su médico de cabecera puede remitirle al hospital para que le hagan más pruebas y le den tratamiento. Le sugerirán que vaya directamente al hospital si tiene signos de infección, como fiebre.

Si te envían al hospital por cálculos renales, lo normal es que te hagan un TAC o una ecografía y que te vea un urólogo. Se trata de un médico especializado en enfermedades del aparato urinario. La ESWL es uno de los tratamientos para eliminar los cálculos renales que le pueden ofrecer.

Reseñas sobre la terapia de ondas de choque

Es posible que tenga que tomar regularmente medicamentos para aliviar el dolor, lo cual no siempre alivia el dolor y las molestias, y puede provocar efectos secundarios. A veces, la cirugía puede parecer su única opción, que es desalentadora y no está exenta de riesgos.

La terapia de ondas de choque es una terapia innovadora que puede dirigirse a dolores específicos en los huesos, articulaciones, músculos, tendones y ligamentos. Se trata de un tratamiento no invasivo que puede administrarse de forma ambulatoria y que proporciona un alivio significativo o total del dolor en la gran mayoría de los pacientes.

El Hospital King Edward VII ofrece la terapia de ondas de choque y aquí, el cirujano consultor de pies y tobillos, Lloyd Williams, explica cómo funciona el tratamiento, para qué condiciones puede ser eficaz y quién puede ser adecuado.

La terapia no es nueva, pero su uso en el tratamiento de articulaciones y músculos dolorosos es un desarrollo relativamente reciente. La terapia de ondas de choque se desarrolló originalmente para ayudar a los urólogos a tratar los cálculos renales de forma no invasiva, a finales de la década de 1990. Ahora se utiliza con éxito para ayudar a tratar muchas afecciones musculoesqueléticas.

Tiempo de recuperación de la terapia con ondas de choque

El dolor lumbar (DL) es fundamentalmente un problema médico, pero también sociológico y económico. En la actualidad, el dolor en los segmentos lumbar y sacro de la columna vertebral, debido a su universalidad, se considera una enfermedad de la civilización que, además del sufrimiento de los pacientes, provoca importantes limitaciones en el ámbito profesional y social. Los síntomas conducen a una disminución de la calidad de vida de los pacientes y a veces perturban el buen funcionamiento de todo el organismo, estimulando el desarrollo de diversas complicaciones y comorbilidades.1,2

El enfoque básico de elección para el tratamiento del dolor lumbar sigue siendo el tratamiento conservador, que incluye principalmente la farmacoterapia,3-5 los ejercicios físicos y los métodos manuales,6-8 y los procedimientos fisioterapéuticos;9,10 más recientemente, también se ha utilizado la moderna terapia de ondas de choque extracorpóreas (ESWT).

En términos biofísicos, la ESWT se define como una secuencia de impulsos mecánicos (acústicos) de alta energía de curso alterno, que producen cambios de presión efímeros y turbulentos en un centro (fases alternas de compresión y descompresión), en los que se produce el fenómeno de la propagación de ondas en el espacio.11 En principio, existen dos tipos de ondas de choque que difieren en la forma y el alcance de la propagación de la energía acústica, la forma del haz y sus propiedades físicas.

¿duele la terapia de ondas de choque después

La LEOC puede utilizarse en una persona que tenga un cálculo renal que le cause dolor u obstruya el flujo de orina. Los cálculos que tienen un diámetro de entre 4 mm y 2 cm tienen más probabilidades de ser tratados con la LEOC.

La LEOC puede funcionar mejor para los cálculos renales en el riñón o en la parte del uréter cercana al riñón. El cirujano puede intentar empujar el cálculo hacia el interior del riñón con un pequeño instrumento (ureteroscopio) y luego utilizar la LEOC.

Autor: Revisión médica del personal de Healthwise: E. Gregory Thompson MD – Medicina Interna Adam Husney MD – Medicina Familiar Kathleen Romito MD – Medicina Familiar Tushar J. Vachharajani MD, FASN, FACP – Nefrología

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